
- 500 g de Harina Selecta sin Polvos
- 7 g de levadura seca
- 300 ml de agua tibia
- 30 g de mantequilla derretida
- 1 cda. de azúcar
- 1 cdta. de sal
- 2 litros de agua
- 50 g de bicarbonato de sodio
- 1 huevo batido
- Sal gruesa (a gusto)
1. En un recipiente mezcla el agua tibia con el azúcar y la levadura seca. Revuelve suavemente y deja reposar entre 8 y 10 minutos, hasta que la superficie se vea espumosa.
2. En un bol grande incorpora la harina y la sal. Agrega la mezcla de levadura y la mantequilla derretida. Mezcla con una cuchara hasta formar una masa y luego amasa sobre una superficie ligeramente enharinada durante 8 a 10 minutos, hasta obtener una masa lisa, elástica y suave.
3. Forma una bola y colócala en un bol ligeramente aceitado. Cubre con un paño limpio o film plástico y deja reposar durante 1 hora, o hasta que la masa haya duplicado su volumen.
4. Una vez que la masa haya levado, presiónala suavemente para retirar el exceso de aire y divídela en 8 porciones iguales.
5. Forma una bola con cada porción y luego estírala con las manos hasta obtener un cilindro de aproximadamente 60 cm de largo. Dobla los extremos hacia el centro, crúzalos entre sí y presiónalos sobre la parte inferior del cilindro para formar el clásico lazo de los pretzels.
6. Déjalos reposar sobre una bandeja con papel mantequilla mientras preparas el baño de bicarbonato.
7. Precalienta el horno y prepara el baño.
8. Mientras los pretzels reposan, precalienta el horno a 220 °C.
9. En una olla grande lleva a ebullición los 2 litros de agua. Cuando hierva, agrega cuidadosamente el bicarbonato de sodio.
10. Con ayuda de una espumadera, sumerge cada pretzel en el agua con bicarbonato durante 20 a 30 segundos. Retíralo con cuidado, deja escurrir el exceso de agua y vuelve a colocarlo sobre la bandeja.
11. Este paso es el que entrega el color dorado, la textura y el sabor característicos de los pretzels.
12. Pincela cada pretzel con huevo batido y espolvorea sal gruesa sobre la superficie.
13. Hornea durante 15 a 18 minutos, o hasta que estén bien dorados.
14. Retíralos del horno y deja reposar unos minutos antes de servir.
3 consejos para que tus pretzels queden perfectos
1. No omitas el baño de bicarbonato
Este paso es el secreto para conseguir el color dorado intenso, la corteza ligeramente firme y el sabor tradicional de los pretzels. Basta con sumergirlos unos segundos antes de hornear.
2. Forma cilindros de grosor uniforme
Al estirar la masa, procura que tenga el mismo grosor en toda su longitud. Así los pretzels se cocinarán de manera pareja y conservarán su característica forma durante el horneado.
3. Disfrútalos recién horneados
Los pretzels alcanzan su mejor textura cuando aún están tibios. Puedes servirlos solos o acompañarlos con mantequilla, queso crema, mostaza o alguna salsa de tu preferencia para potenciar su sabor.
Disfruta el placer de hacer pretzels en casa
Hacer pretzels caseros es más que seguir una receta: es una experiencia para toda la familia. Con estos consejos, tu pretzel se convertirá en un momento de diversión y sabor, perfecto para acompañar una tarde en casa.
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